La conservación en lata es una de las formas más seguras de garantizar que un producto esté en buenas condiciones de consumo por largos períodos. Es la solución ideal para guardar en la despensa y echar mano cuando no tenemos ganas de cocinar. Pero también es una forma de consumir un buen producto todo el año, con independencia de la estacionalidad.

Esta forma de conservación fue un invento del francés Nicolás Appert. Desde finales del siglo XVIII dedicó 14 años a la búsqueda de un sistema que permitiera a los militares disponer de raciones de comida sin que se estropeasen. En aquella época los militares morían de hambre en los combates, víctimas del escorbuto y otras enfermedades asociadas a la inanición o consumo de alimentos en mal estado.

El gobierno ofreció una recompensa de 12.000 francos a quien proporcionara un sistema eficaz de conservación de alimentos y que fuera fácilmente transportable. Sin un conocimiento sobre la causa de descomposición de los alimentos, Appert experimentó con el calentamiento de los tarros una vez envasados herméticamente. Estos alimentos no estaban expuestos al aire y eran capaces de permanecer en buen estado por largo tiempo. Estos alimentos fueron repartidos entre los combatientes y el mismísimo Napoleón Bonaparte apoyó este proyecto. Gracias a su invento, recibió ese premio en 1809 y al año siguiente publicó “El libro de todos los hogares. El arte de preservar sustancias vegetales y animales por muchos años”. Por tanto, se considera a Nicolás Appert como “el padre de las conservas”. Bonita historia, ¿verdad?

En el restaurante Muñagorri siempre apostamos por la mejor materia prima, y entre estos productos también destacan nuestras conservas. En la nueva carta, hemos incorporado algunas de José Peña, como la ventresca de costera en ensalada, con aliño dijonnaise y piparras; las navajas en aceite de oliva o mejillones gigantes. Además de ofrecer una cocina tradicional o ser un restaurante de cocina vasca en Madrid, nos gusta traer los mejores productos para la barra de pintxos o comedor. ¡Bienvenidos!