Se dice que la imagen de una persona se capta en los primeros 7 segundos; por eso es importante tener un buen aspecto y una buena actitud. Si aplicamos esta misma premisa a la hostelería, las personas que trabajan de cara al público son los responsables indirectos de que los clientes se lleven una buena primera impresión. Por eso hoy queremos hablaros de la importancia de un buen servicio.

En nuestro gastrobar contamos con dos principales figuras de barra y sala: la maestre de sala Amparo Carrasco, y el sumiller Fernando Domínguez. Ambos formados en la Cámara de Comercio de Madrid, son expertos en ofrecer un servicio excelente. Junto a Julio, quien atiende en la barra y el camarero de sala, Bashir, se encargan de hacer vivir una experiencia a los clientes. Tratan de que estén cómodos y aconsejan sobre la consumición de algún vino o maridaje.

Amparo es quien habitualmente recibe a los clientes y los acompaña hasta la mesa. Y los conoce bien. Si éstos son asiduos de nuestro restaurante vasco, es muy probable que les proponga el consumo de algo que sabe que les gusta, sean pintxos y tapas, raciones para compartir o una bebida. E igual Fernando, quien recuerda los gustos sobre vinos de los clientes y tiene habilidad para saber si son de los clásicos que no cambian o si, por el contrario, se atreverán a probar algo diferente. Porque, como ya os contábamos aquí, nuestra bodega es amplia y siempre tenemos algún vino fuera de carta.

Tanto Amparo como Fernando saben que algunos fieles parroquianos tienen ciertas manías, como sentarse en alguna mesa concreta. Y cuando aparecen por la puerta, tratan de acomodarles donde más les gusta, siempre con máxima discreción. Porque en los pequeños detalles está la diferencia.

Una vez dentro, Amparo toma la comanda y sirve la bebida con aperitivo, recomienda los platos fuera de carta y controla los tiempos de cocina. Si el cliente necesita ayuda con los vinos, es Fernando quien acude a resolver las dudas. Y así, ambos forman un tándem perfecto en la atención al cliente que quiere comer bien en Madrid.